*♥*´¯`*.¸¸.*´¯`* BIENVENIDOS A MI BLOG *´¯`*.¸¸.*´¯`*♥*

LA RANA Y EL PEZ



En un recodo de un pequeño río, no muy lejos del mar, había una charca llena de nenúfares que las ranas utilizaban como plataformas para tomar el sol, además de las ranas en la charca vivían también varias familias de pececillos, entre ellos reinaba la más absoluta armonía y los días se sucedían apaciblemente. En la primavera había mucha actividad, peces y ranas construían nidos en que depositaban sus huevos, un día se levanto una gran tormenta , como nuca se había visto en el lugar, en el fondo de la charca un enorme remolino hizo que la mayoría de los huevos desapareciesen. La rana Gustana, contempló consternada el único huevo que quedaba en su nido, en un principió le pareció muy grande, pero después de mirarlo desde todos los ángulos posibles, lo asumió como suyo y lo cuido con devoción hasta que eclosiono.El renacuajo de Gustana era un poco raro, muy grande y con escamas, pero la rana no le dio importancia y lo paseaba orgullosa ante sus amigas que cuchicheaban a sus espaldas. Después de unos días nadie se fijaba en lo raro que era y lo aceptaron con toda normalidad. Gustanito era muy feliz en la charca, pero había algo que le tenía intranquilo, constantemente le decía a su madre -Mami, quiero ser un pezElla intentaba disuadirlo . -NO PUEDE SER, tú eres una rana. Pero Gustanito, no dejaba pasar un solo dia sin repetirle a su madre -Mami quiero ser un pez. La rana estaba tan desesperada que recurrió al Sapo Sabio, era el más viejo de toda la charca Y tenía soluciones para todo, después de escucharla muy atentamente y de pensarlo mucho el Sapo le dijo: -Si realmente quiere ser un pez, lo que tiene que hacer es pedírselo a luna llena del primer día de mayo. La rana se quedó preocupada, ella no quería que su hijo fuese un pez. Pero el Sapo la tranquilizó. - casi nunca ocurre, pero al menos dejará de darte la lata durante un tiempo. La rana regreso a su nido y le contó a su hijito lo que tenía que hacer, y así lo hizo el primer día de mayo cuando salió la luna nueva, se lo pidió con tal fervor, que cuando la luna despareció y comenzó asomar timidimante el sol, Gustanito fue consciente de que su deseo le había sido concedido el mar le llamaba con tanta fuerza, que no tubo más remedió que salir a toda velocidad.Cuando se despertó la rana Gustana descubrió que su hijito había desaparecido, lo buscó por todo el rió tan lejos como pudo hasta llegar al mar y ya no pudo seguir, se quedó en una roca vigilando, estaba segura de que un día volvería (Algo en su interior le decía que a su hijito estaba allí.Todos en la charca pensaban que estaba loca, lo más seguro es que el pobrecito hubiese sido devorado por algún animal peludo de los que solian beber en la charca, intentaron convencerla pero ella permanecía inmóvil en la roca. Paso el tiempo. Un día una gaviota avisó consternada que un enorme pez se dirigía a toda velocidad hacia el río, todas las ranas y peces pequeños se escondieron debajo de las piedras del fondo, todos menos Gustana que permanecía en su roca vigilando. Las gaviotas gritaban aterrorizadas desde lo alto del acantilado.- ¡No seas loca! - ¡Escóndete, deprisa, te va a comeeeeer!- ¡¡Corre, Corre, Gustana!! El enorme pez se acercó a la roca Las gaviotas no querían mirar, -¡Que se la come, que se la come! gritaban. El pez abrió su enorme boca y se marchó mar adentro con la rana en su interior. Esto es lo que vieron las gaviotas, que enseguida hicieron correr la voz de que la pobre rana “loca” había sido devorada por un enorme pez. Pero lo que en realidad ocurrió fue lo siguiente. Cuando Gustana vio acercarse el gran pez, se puso muy contenta, no era otro que su amado hijito: Con el que mantuvo esta conversación-¿Porque te fuiste sin despedirte?, dijo la rana muy enfadada. -mami, la luna me concedió mi deseo, ya lo ves. -No digas tonterías dijo la rana , (ella no lo veía como pez) El pez no quería disgustar a la rana, por eso la dejó que siguiese en su error, eso no perjudicaba a nadie. -Está bien mami, soy una rana, pero como ves me he hecho tan grande que no podría vivir en la charca ni siquiera en el río, tengo que vivir en el mar, por eso quiero que me acompañes a donde yo vivo, que conozcas a mi compañera y que me ayudes a traer a este charca a todos mis huevos, deseo que mis hijos nazcan donde yo nací y que tu los cuides también como me cuidaste a mí. Por los ojitos de la rana de deslizaron dos grandes lagrimas de emoción- yo no puedo adentrarme en el mar, el agua salada no es buena para mí (dijo la rana muy asustada). -No te preocupes, introdúcete dentro de mi boca y allí estarás segura, yo te llevare con mucho cuidado, para que no sufras ningún daño. Así lo hicieron, la rana de un salto entró en la boca del pez y se fueron mar adentro. A los pocos días regresó la rana Gustana, cargada de huevos que deposito en el fondo de su vieja charca. Todos sus vecinos se pusieron muy contentos, y desde entonces todos los años la rana Gustana puebla la charca de enormes renacuajos que no son ranas, son peces pero ella no lo sabe.

Texto de elisatab La Página de los Cuentos

No hay comentarios:

Photobucket"